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MIEDO

      
   En este apartado podrás encontrar cuentos y leyendas para pasar el rato y MORIRTE DE MIEDO!      
        


                                                            LOS LOCOS CANÍBALES


          Rebeca vivía con su padre en un viejo molino hasta que un día él decidió que le entregaría la mano de su hija al siguiente hombre que pasara por allí.
         Así, un día llegó un hombre un tanto misterioso al que el padre decidió casar con Rebeca.
         Unas semanas antes de la boda,el novio le pidio a su prometida que le fuera a visitar a una casita que tenía en un claro del bosque.Le dijo que invitaria a unos amigos para que la conocieran.Entonces,la joven se armó de valor y se llenó un bolsillo de guisantes y empezó el camino hacia la casa de su futuro esposo.
         Al final,como el le había indicado,llegó hasta una llanura en el bosque.Allí diviso una casa.Entro en ella y un pajaro encerrado en una jaula le dijo:"regresa,regresa,joven prometida,esto es de unos ladrones la guarida".Ella no hizo caso y fue de habitación en habiación hasta llegar al sótano.Fue aquí donde encontró a una anciana a la que le explicó su situación. Ella le dijo:"Yo te ayudaré, pero antes, acompáñame".Y la llevó a un cuarto oscuro y tenebroso en el que, al prender la luz, vio los numerosos esqueletos de bellas mujeres. Después, la mujer añadió:"Si tú no quieres terminar como ellas, debes hacer lo que yo te diga". Y la condujo hasta un barril cercano al comedor y le ordenó que se quedase allí quieta y en silencio hasta que le avisase.
          Pasado un rato,llegaron al lugar un grupo de jóvenes entre los que se hallaba su prometido arrastrando a una joven que suplicaba irse.Entonces le rasgaron e hicieron añicos las ropas y le dieron de beber tres vinos:normal,blanco y amarillo.Al tercero le estalló el corazón.Así la partieron en trocitos y se la comieron con sal.Mientras comían uno de esos "hombres" se fijó en que la muchacha llevaba un anillo de oro en el dedo meñique y al inentar sacárselo y no poder,le cortó el dedo con un hacha,el cual salió volando hasta el regazo de nuestra protagonista.El comenzó a buscarlo y en eso,otro que miraba,en el momento en que iba a ver detrás de el barril donde Rebeca se escondía,le sugirió:"Por qué mejor no lo dejas para mañana que haya más luz?Tengo sueño"
         Por consiguiente,la vieja le explicó que había hechado una substancia en la "comida" de esos sanguinarios seres para dormirlos.Por eso tenían sueño.También le dijo que aquel era el momento de escapar.Con mucho cuidado,recorrieron la habitación hasta llegar a la salida.Allí siguieron el rastro de los guisantes,que habíán germinado y florecido.De esa forma llegaron a su casa y la anciana se quedó en su hogar hasta el diá de la boda.
        Pasada la ceremonia, en la comida, era costumbre que el novio y la novia contasen una historia. Despues de que su marido la hubiese contado y aprovechado para decirle que no le había ido a visitar, la esposa empezó a contar la ida a casa de su marido. Cada dos por tres él saltaba: "No te preocupes, querida mía, solo fue un sueño. Todo está bien." Cada vez se iba poniendo más pálido hasta que adoptó el color de la leche. En el momento en el que terminó la historia, presentó a todos a su amiga mayor que la había ayudado a escapar y mostró el dedo que guardaba en un pañuelo blanco de seda, que todavía conservaba puesto el anillo de oro.
         Y fue allí en donde antes de que los invitados apresasen al esposo y a sus amigos, éstos se alzaron despedazando a todos con los cuchillos de emergencia que siempre llevaban consigo por si acaso.
         Y desde entonces vagan sueltos secuestrando y matando a bellas jóvenes inocentes.










                                                  EL CAMPESINO Y EL COMERCIANTE




        Hace muchos años,la fresca mañana de un 8 de noviembre apareció a las orillas de la playa el cadáver del comandante de la marina de un pequeño pueblo.Había sido un asesinato.No había pruebas,pero si 2 sospechosos:un comerciante al que había acusado de robo 6 veces, y un campesino al que despojara de todas sus tierras.Así que interrogaron a los dos.
       El comerciante, Jonh,era un hombre seguro de sí mismo,por lo que se mostró despreocupado, mientras que el campesino, se puso nervioso y gesticulaba con las manos todo el rato del interrogatorio. Por la conducta,declararon al campesino culpable.
6 meses de juicio siguieron declarando su inocencia, pero al final el campesino fue ahorcado.
       En las noches Jonh pensaba "Que bien, ya me deshice del comandante y le cargaron la culpa al campesino.Que listo soy.JAJAJAJAJA!"
       Todo parecía normal,hasta que, exactamente un año después de la muerte del comerciante,una noche en la que Jonh dormía se despertó sobresaltado al oír unos extraños ruidos provenientes de afuera. Se levantó, abrió la ventana y contempló que  aunque no se veía  nada extraño, los ruidos seguían oyéndose en la lejana oscuridad.
      A la séptima noche oyó algo más que ruidos, como unos misteriosos chasquidos.Y cada vez estaban más cerca, hasta que los sintió detrás de él.Cuando, nervioso, se dio la vuelta, a aproximadamente un metro pudo ver un fantasma que le sonreía burlonamente.Su rostro le resultaba familiar.
       A la mañana siguiente, encontraron el cuerpo de Jonh colgado de un árbol con todo el pecho rajado que aún desprendía sangre caliente, y sus manos y pies habían sido cortados y esparcidos por los alrededores. Le faltaba una pedazo de pierna brutalmente arrancado desde la rodilla.
       Un rato después se cerró la investigación, y, aunque todos se preguntaban por que, la policía sabía la verdad: alseguir el rastro de sangre llegaron al cementerio, hasta la tumba del inocente campesino. El ataús se hallaba abierto y despostillado, como si hubiese sido forzado desde el interior.En él, un cuerpo casi descompuesto sostenía una pierna y tenía en su cara una maliciosa sonrisa como de haber cumplido una venganza planeada hacia tiempo.             


















                                                                  SIEMPRE AMIGAS
       Carmen y Sabela eran amigas desde la infancia,y vivían en el mismo barrio,iban al mismo instituto y en la misma clase,..En fin eran inseparables, así que un día Alicia le propuso un día a Sara:
-Por qué no hacemos un juramento de sangre?
-Para qué?
-Por si algún día perdemos el  contacto,juramos que la que muera antes de nosotras dos irá a avisar a la otra.
-Pero si siempre estaremos juntas...
      Al final Carmen,bajo la insistencia de Sabela aceptó.así que cogieron una navaja y se hicieron un corte en el dedo índice para sellar el pacto al luz de unas velas. 
     Pasaron los años. Carmen había terminado sus estudios de derecho y tenía una hermosa casa,un marido y un hijo maravillosos.No veía a Sabela desde que terminaron el instituto aunque a veces se acordaba de ella almirar la cicatriz de su dedo.
      Una noche, tuvo una pesadilla:iba manejando cuando un camión invadía su carril y chocaba con su coche.Se despertó empapada en sudor.Eran las 5 de la madrugada.Oyó el timbre y miró a su marido,que ddescansaba a su lado.El timbre volvió a sonar insistentemente.Así que fue a abrir y cual no sería su sorpresa al ver a Sabela,con un rostro pálido,unas enormes ojeras y lo peor,una tremenda y ensangrentada herida en la cabeza.Le dijo a Sabela:
-Sabela eres tu?
-Si soy yo, Carmen.
-Ah,pero que te pasó? Entra y te curaré.
-No gracias, Carmen,solo vengo a cumplir mi juramento:he muerto y debo decírtelo.
Dicho esto, Sabela desapareció.



SI ME VES...


Nunca pensé, que al salir de casa para ir a mis clases de baile, me
pudiera pasar algo así:
Salí como muchos días.Hacía un bello día de primavera.
Una imprevisible tormenta explotó de repente.
Un impresionante relámpago cruzó el cielo gris, iluminando la oscuridad que se
cernía por momentos.La explosión del trueno resonó en mi cerebro como mil martillazos al unísono. Unos grandes goterones cayeron sobre el terreno seco.Una impresionante tromba de agua lo cubrió todo en un instante.A lo lejos,una siniestra casa por la que siempre había sentido una enorme curiosidad sebofreció a mi como refugio de la tormenta. Tan horrible como siempre.
      La lluvia me calaba hasta los huesos.
      Me dirigí hacia ella y congelada, con todas mis ropas mojadas, y una inmensa desesperación.Estuve allí un buen rato, como esperando algo. Finalmente, me arme de valor y llamé a la puerta.Al abrirse, un impresionante hombre de cabellos negros me miro extrañamente.Su potente y fuerte figura, esos ojos negros como el onix, y unos afiladísimo dientes que no dejaban que mis ojos se apartaran de ellos.

        Me quedé boquiabierta como la que no ha visto nunca nada igual.Le pedí refugio y con una sonrisa helada se me quedó mirando asta que más tarde me permitió pasar.Entré a una habitación silenciosa, iluminada con velas.
Se quedo muy cerca de mi, demasiado. Mi respiración se aceleró.Algo me pintaba muy mal, así que escape y me encerré corrieno como nunca en mi vida en la primera sala que vi al salir del vestíbulo en que me había quedado al entrar.
         Jadeé.Oía el sonido de mi corazón enormemente acelerado.
         De repente, unos tremendos golpes azotaron la puerta: oí su grave voz diciendome que saliera del baño en el que me hallaba.
Parecía  totalmente enfurecido.Se me ocurrió una idea, no era de las mejores, pero la lleé a cabo:escapé por la ventana.Y lo conseguí.Por fin estaba libre, pero tuve que pararme a tomar aliento.
          De repente, mis ojos adquirieron un color morado: lo  estaba viendo.Se había percatado de mi huída y salió por la puerta trasera tras de mi.Mis latidos eran cada vez más intensos.
          Comenzó a correr velozmente hgacia mi. Me asusté.Jamás había visto a alguien corre tan rápido, ni de esa manera.
          Yo también corrí, pero sin poder evitarlo, me alcanzó.
          La mordedura fue muy dolorosa. Me quedé en el suelo retorciéndome de dolor, era el peor momento que había pasado en toda mi vida. No podía levantarme. Perdí mucha sangre, pero al final conseguí elevar la cabeza. Y lo vi, allí plantado, esperando a que me levantase. Unas horas más tarde lo hice.
          La sensación era extrema. Aún no podía creer lo que había pasado.
          Dibujado en mi brazo,  tengo un  triángulo con una calaca dentro, símbolo de su mordedura.
          Así que si alguna vez me ves en la calle, no lo pienses dos veces, no lo dudes, no esperes a nada, sólo huye.
                                            












          La poda de invierno
Hacía una fresca mañana de octubre. Las hojas revoloteaban por el aire. Un niño llamado Pepuchi Patato se apoyó en un muro frío y mojado y se fijó en la mujer que estaba en el jardín, tranquila. Pese a que él la podí ver, ella no a él, debido a que la amargada vieja Stone Eyes estaba ciega. Los niños de la aldea nombraban de aquella manera a esa vieja y se retaban unos a otros a tocar a su puerta. Ninguno tenía el valor suficiente para entrar en su jardín. Muchas veces tiraban huevos a su hogar y salían corriendo. Pepuchi Patato había asis